Las 10 principales creencias autolimitantes

Benjamin Franklin dijo una vez: “Puedes hacer cualquier cosa que te propongas”. Y como célebre polímata que presumió de varios logros, desde padre fundador hasta inventor, pasando por impresor y director de correos, ciertamente vivió de acuerdo con esa máxima. Pero, a pesar de que vivió hace más de 200 años, aún hoy escuchamos esta cita constantemente, ya sea mientras crecemos, a lo largo de nuestras carreras o al criar a nuestros propios hijos, como fuente de estímulo y pensamiento positivo.
Sin embargo, lo interesante es que no siempre abordamos el hecho de que lo contrario es igual de cierto: no puedes hacer nada que no te propongas. Porque la realidad es que lo que creemos es increíblemente poderoso y da forma a cómo nos sentimos y vemos el mundo. Sin embargo, nuestras creencias también pueden limitarnos no sólo en nuestra forma de pensar, sino también en nuestras acciones y, en última instancia, en nuestras vidas. Y aquí es donde entran en juego las creencias limitantes.
En efecto, las creencias limitantes son pensamientos, convicciones u opiniones que creemos que son verdades absolutas y que nos frenan de alguna manera. Como resultado, nos impiden crecer, alcanzar nuestros objetivos, asumir riesgos o nuevas oportunidades, o convertirnos en las personas que queremos ser.

Esp creencias limitantes

Las personas tienen creencias limitantes que han moldeado su visión de la vida; creencias como no ser lo suficientemente atractivo, no ser lo suficientemente interesante o no ser lo suficientemente inteligente para conocer a otras personas. Etiquetarse a sí mismo como tímido en el ojo de su mente dará lugar a un comportamiento que refuerza su creencia. Eliminar estas creencias limitantes puede ayudarte a superar los patrones de comportamiento que te frenan. Si tienes la creencia de que eres poco atractivo, desafía esa creencia. Tendemos a tener un estándar de belleza más alto para nosotros mismos que para los demás. Mírate en un espejo y envía amor y aceptación a cada parte de tu cuerpo, incluso si no coincide con el estándar que los medios de comunicación y la sociedad te han dado. Cada persona del planeta tiene un aspecto diferente al de los demás y todos somos hermosos. En lugar de centrarte en las partes de tu cuerpo que no te gustan, haz una lista de las cosas por las que estás agradecida.
Estoy agradecido por mi salud, por tener cinco dedos en cada mano que pueden coger cosas y me permiten tocar música y escribir en un teclado. Estoy agradecido por tener dos piernas que me permiten caminar, correr y bailar. Mi estómago no tiene abdominales. De hecho, ahí es donde almaceno unos cuantos kilos de más; sin embargo, puedo estar agradecido por esos pocos kilos de más. En otra época, tener sobrepeso era un signo de ser acomodado. Puedo estar agradecido por vivir en una época en la que la comida no escasea, y en la que tengo la posibilidad de elegir alimentos fácilmente disponibles para comer. Entonces puedo dar el siguiente paso y elegir comer de forma saludable y hacer ejercicio y perder algunos kilos si quiero. Esto forma parte de dar lo mejor de mí para ser la mejor versión de mí mismo que los demás quieran conocer. Entonces, puede que tenga la creencia limitante de que, por tener unos kilos de más, soy poco atractiva. El siguiente paso sería eliminar la creencia limitante desafiándola.

Creencias limitantes de los padres

Por mucho que desees conseguir algo o te esfuerces, si no crees realmente que puedes conseguirlo, estás limitando tus propias posibilidades de éxito.    Esto es lo que es una creencia limitante: una creencia que limita tu capacidad para lograr tu objetivo.
Puede que pienses que es simplemente cuestión de sustituir la creencia limitante por una creencia que te apoye en la búsqueda de tu objetivo, pero hay un problema importante.    Una creencia limitante no siempre es fácil de encontrar, ya que existe a nivel subconsciente.
Por eso es esencial aprender a acceder al subconsciente para poder identificar fácilmente la(s) creencia(s) limitante(s) que te está(n) frenando.    Una vez que hayas identificado la(s) creencia(s) limitante(s), es importante que puedas eliminarlas para poder avanzar y crecer tanto a nivel personal como profesional.
Esta guía en vídeo te enseña precisamente eso, cómo hacer un “autodiagnóstico” preciso e identificar la(s) creencia(s) limitante(s) que te está(n) frenando y una forma avanzada de TFE (Técnica de Liberación Emocional) que te ayudará a eliminar rápidamente esas creencias.

Descubrir las creencias limitantes

En nuestro afán por triunfar -quizá el tipo de presión social más intenso en la sociedad estadounidense-, a veces, en lugar de vivir nuestros verdaderos valores, adoptamos los que creemos que debemos tener. Por ejemplo, cuando oímos que las personas carismáticas tienen éxito, tratamos de parecer carismáticos (aunque eso no se ajuste a nuestra personalidad). Algunos intentamos aferrarnos a nuestra autenticidad describiéndonos como queremos que nos vean. Estos métodos no funcionan. Tu sistema de creencias tiene que ajustarse a lo que es y a lo que eres, para que puedas tomar decisiones y emprender acciones en el presente que reflejen tu verdadero yo y lo que estás haciendo realmente, de forma auténtica, y que te lleven al éxito.
Tuve la suerte de estar con uno de los consultores más respetados en materia de cambio organizacional, Richard Beckhard, un par de días antes de su muerte. Dick fue un gran entrenador y mentor para mí, así como una inspiración para muchas personas en nuestro campo. Cuando le visité por última vez, Dick sabía que su vida estaba casi acabada. Su médico le respetaba lo suficiente como para hacerle saber que no se iba a recuperar, y que necesitaba dar su último adiós.