Significado de la palabra namaste

Pranayama

¿Sabías que su origen se remonta a la época de la ancestral cultura hindú en la India? Esta afirmación hindú proviene del sánscrito, una de las lenguas que se hablaban en aquellos lejanos tiempos. Para decirlo de forma sencilla, el sánscrito es, por tanto, una lengua antigua, que tiene su origen en los Vedas (textos sagrados védicos, que son escritos religiosos budistas e hindúes). Se corresponde, en pocos aspectos, con el latín para los europeos. En la actualidad, parece que este saludo se utiliza sobre todo en la India o en Nepal, aunque cada vez se utiliza más en Occidente. También se considera un mantra en el hinduismo.
Si no crees en ello o dudas de que pueda ocurrir así, piensa por un momento en la facilidad con la que puedes entristecerte o incluso deprimirte tras estar cerca de una persona totalmente negativa, tanto en palabras como en acciones. Recuerda esta frase:

Namaste

Los Vedas son textos de literatura espiritual, conocimiento religioso y escritura hindú. “Védico”, de la palabra sánscrita “veda”, significa conocimiento o revelación. Aunque se dice que los Vedas se escribieron hace miles de años, las palabras de los textos se hablaron y enseñaron durante mucho tiempo antes de que se escribieran.
La palabra es un saludo común en la India. La palabra es un saludo común en la India, que puede ser utilizado por cualquier persona, para saludar a cualquier persona – desde los extraños a la familia y amigos – en cualquier momento del día. Sigue siendo un reconocimiento de una conexión espiritual, no sólo un saludo.
En Occidente su uso es más limitado: a los yoguis y a las clases de yoga. Lo cual es una pena. Los profesores dirán el término a sus alumnos, que lo repetirán, como señal de gratitud mutua hacia los demás y de reconocimiento de la luz divina que todos llevamos dentro. El simple hecho de repetir Namaste al final de una clase puede hacer que pases de centrarte en ti mismo en el yoga a conectar con los demás.

Comentarios

Jeremy David Engels no trabaja, asesora, posee acciones ni recibe financiación de ninguna empresa u organización que pueda beneficiarse de este artículo, y no ha revelado ninguna afiliación relevante más allá de su nombramiento académico.
Como académico cuya investigación se centra en la ética de la comunicación y como profesor de yoga, me interesa el modo en que las personas utilizan los rituales y la retórica para afirmar su interconexión con los demás, y con el mundo.
Originalmente una palabra sánscrita, namaste se compone de dos partes – “namas” significa “inclinarse a”, “inclinarse a” u “honrar a”, y “te” significa “a ti”. Así que namaste significa “me inclino ante ti”. Este significado suele reforzarse con una pequeña inclinación de la cabeza.
En hindi y en otras lenguas derivadas del sánscrito, namaste es básicamente una forma respetuosa de decir hola y también adiós. Hoy en día, namaste ha sido adoptado en el idioma inglés, junto con otras palabras de origen no inglés. Muchas palabras, cuando se toman prestadas, mantienen su ortografía pero adquieren nuevos significados. Este es el caso de namaste: ha pasado de significar “me inclino ante ti” a “me inclino ante lo divino que hay en ti”.

Asana

Namaste (Namas + te) deriva del sánscrito y es una combinación de la palabra namas y el pronombre dativo de segunda persona en su forma enclítica, te.[9] La palabra namaḥ toma la forma sandhi namas antes del sonido te.[10][11].
Se encuentra en la literatura védica. Namas-krita y los términos relacionados aparecen en la escritura hindú Rigveda como en el Vivaha Sukta, verso 10.85.22[12] en el sentido de “adorar, adorar”, mientras que Namaskara aparece en el sentido de “adoración exclamativa, homenaje, saludo y adoración” en el Atharvaveda, el Taittiriya Samhita, y el Aitareya Brahmana. Es una expresión de veneración, culto, reverencia, una “ofrenda de homenaje” y “adoración” en la literatura védica y en textos post-védicos como el Mahabharata[13][14] La frase Namas-te aparece con este significado en el Rigveda 8.75. 10,[15] el verso 6.13.2 del Atharvaveda, el Taittirya Samhita 2.6.11.2 y en muchos otros casos de los primeros textos hindúes[16] También se encuentra en numerosas esculturas y relieves de mandapas de la época antigua y medieval de los templos hindúes[17].