Matsyasana

Matsyasana, también conocida comúnmente como Postura del Pez, proviene, como es de esperar, de la palabra sánscrita “matsya”, que significa pez.    La postura del pez es una flexión de la espalda que abre la garganta, el pecho y el abdomen, al tiempo que estira los flexores de la cadera y los intercostales. Matsyasana también fortalece los músculos de la parte superior de la espalda y la nuca, lo que puede mejorar la flexibilidad de la columna vertebral y la postura. Esta postura también abre los pulmones, lo que permite mejorar la respiración y aliviar las afecciones respiratorias. La Postura del Pez estimula el abdomen, proporcionando así un alivio del dolor menstrual y del estreñimiento. Con todos estos beneficios, es fácil ver cómo Matsyasana puede ayudar a quienes sufren de dolencias respiratorias (como el asma), dolores de espalda leves, dolor menstrual y estreñimiento. Por último, pero no menos importante, la Postura del Pez energiza el cuerpo en general, disminuyendo la ansiedad y la fatiga.
2. Presiona los antebrazos y los codos contra el suelo. Levante el pecho para crear un arco en la parte superior de la espalda. Levante los omóplatos y la parte superior del torso del suelo. Incline la cabeza hacia atrás y lleve lentamente la coronilla al suelo.

Dhanuras…

La Postura del Pez es una postura de yoga que dobla la espalda y abre el pecho, la garganta y el abdomen. Se suele utilizar como postura contraria a la postura de los hombros (Sarvangasana) porque neutraliza la presión sobre el cuello y la columna vertebral, pero también es un estiramiento profundo con muchos beneficios por derecho propio.
La variante tradicional de la postura se realiza con las piernas en Loto (Padmasana), lo cual es apropiado para estudiantes más experimentados. Sin embargo, hay muchas variaciones más adecuadas para estudiantes de distintos niveles. Sigue leyendo para saber más sobre la postura y descubrir la del Pez más adecuada para ti.
La postura del pez estira la parte delantera del cuerpo, en particular la garganta, el pecho, el abdomen, los flexores de la cadera y los intercostales (los músculos entre las costillas). Fortalece los músculos de la parte superior de la espalda y la nuca, lo que mejora la flexibilidad de la columna vertebral y la postura. La postura del pez también abre los pulmones, lo que mejora la respiración y ayuda a aliviar las dolencias respiratorias. Al estimular positivamente los músculos del abdomen, también ayuda a aliviar el estreñimiento y el dolor menstrual. La práctica regular de la Postura del Pez dará energía al cuerpo y reducirá la fatiga y la ansiedad.

Navasana

Matsyasana, también conocida comúnmente como Postura del Pez, proviene, como es de esperar, de la palabra sánscrita “matsya”, que significa pez.    La postura del pez es una flexión de la espalda que abre la garganta, el pecho y el abdomen, al tiempo que estira los flexores de la cadera y los intercostales. La Matsyasana también fortalece los músculos de la parte superior de la espalda y la nuca, lo que puede mejorar la flexibilidad de la columna vertebral y la postura. Esta postura también abre los pulmones, lo que permite mejorar la respiración y aliviar las afecciones respiratorias. La Postura del Pez estimula el abdomen, proporcionando así un alivio del dolor menstrual y del estreñimiento. Con todos estos beneficios, es fácil ver cómo Matsyasana puede ayudar a quienes sufren de dolencias respiratorias (como el asma), dolores de espalda leves, dolor menstrual y estreñimiento. Por último, pero no menos importante, la Postura del Pez energiza el cuerpo en general, disminuyendo la ansiedad y la fatiga.
2. Presiona los antebrazos y los codos contra el suelo. Levante el pecho para crear un arco en la parte superior de la espalda. Levante los omóplatos y la parte superior del torso del suelo. Incline la cabeza hacia atrás y lleve lentamente la coronilla al suelo.

Svastikasa…

La postura del pez es una flexión profunda de la espalda y una apertura del pecho con muchos beneficios terapéuticos. Esta postura estimula el sistema linfático, aumentando la inmunidad a las enfermedades e infecciones. Esta postura también se utiliza para mejorar dolencias que van desde la fatiga crónica hasta el dolor de espalda y el estreñimiento. También es una postura que se incluye comúnmente cerca del final de una secuencia de yoga como una pose contraria a la postura de los hombros o la postura de la cabeza.
Para empezar, túmbese en el suelo con las rodillas dobladas y los pies firmemente arraigados al suelo. Desliza las manos (con las palmas hacia abajo) por debajo de los glúteos. Acerque los antebrazos y los codos al torso y presione hacia abajo. Levante la parte superior del pecho y arquee la espalda. Deje que la cabeza se incline hacia atrás. Si es posible, apoye la coronilla en el suelo.    A continuación, estire las piernas de una en una. Presione la parte posterior de las piernas contra el suelo y estírelas a través de los talones. Realice cinco respiraciones completas. Para salir de la postura, baja suavemente la cabeza y la espalda al suelo.    Dobla las rodillas y abrázalas contra el pecho.
Practica la apertura de corazón en esta postura. En la última postura (o en una versión modificada), imagina a alguien a quien quieres. Imagina su sonrisa, su risa y su mirada. En tu mente, dile lo mucho que le quieres. Respira profundamente en el corazón y siente el amor.