2:15dr joan borysenko (documental de candace pert)raul sandelinyoutube – 21 jun 2016

La Dra. Candace Pert (1946-2013) ha sido llamada “La Madre de la Psiconeuroinmunología”, y “La Diosa de la Neurociencia” por sus muchos fans.    Para sus colegas fue una neurocientífica y farmacóloga reconocida internacionalmente que publicó más de 250 artículos de investigación y contribuyó de manera significativa a la aparición de la Medicina Mente-Cuerpo como un área de investigación científica legítima en la década de 1980.
En particular, Candace formuló una teoría de las emociones, mediadas por péptidos activos en los receptores, como los neuropéptidos y las citoquinas del sistema inmunitario, como los agentes que integraban la comunicación entre el cerebro y el cuerpo. Candace pensaba que las emociones se almacenaban en el cuerpo, en los receptores, y que una comunicación sana a través de la expresión emocional era clave para integrar la mente y el cuerpo. Llamó a estos mediadores biológicos “sustancias informativas”, para destacar la primacía de la información y de la mente. Enseñó que la mente existía tanto dentro como fuera del cuerpo, a través de su principio animador, la conciencia. Las emociones eran una forma de transducir la información del Cuerpo-Mente entre individuos y grupos. Las prácticas de bienestar, como las somáticas, las conductuales y las contemplativas, tenían por tanto una base fisiológica y podían utilizarse para promover o mejorar la salud y la recuperación de la enfermedad mediante la integración de los sistemas nativos de reparación y regeneración del cuerpo, proporcionando una bioquímica y una interpretación moderna de la Sabiduría del Cuerpo. Sus ideas fueron adoptadas por muchos otros y sigue habiendo un gran interés en los estudios de investigación de la medicina complementaria.    Su visión era la de una nueva medicina en la que estas prácticas contribuyeran significativamente a la salud, combinadas con la práctica alopática tradicional o sin ella.

Candace pert neuropeptides

La Dra. Candace Pert (sitio web) era una estudiante de posgrado de veintitantos años cuando descubrió el receptor de opiáceos, el lugar de unión celular de las endorfinas, los analgésicos naturales del cuerpo, que ella denomina nuestro “mecanismo subyacente de felicidad y unión”. Este avance presagió un cambio radical en la comprensión científica de los sistemas de comunicación interna del ser humano, señalando el camino hacia el modelo basado en la información que ahora está suplantando el punto de vista estructuralista dominante durante mucho tiempo.
Desde entonces, Candace Pert ha centrado su investigación en el desarrollo de productos farmacéuticos no tóxicos que bloquean selectivamente los receptores del virus del sida. También ha perseguido la relación “amenazadoramente interdisciplinaria” entre los sistemas nervioso e inmunológico, desarrollando la documentación de un sistema de comunicación en todo el cuerpo mediado por moléculas peptídicas y sus receptores, que ella percibe como la base bioquímica de la emoción y la clave potencial de muchas de las enfermedades más desafiantes de nuestro tiempo.
La Dra. Pert se doctoró en farmacología, con distinción, en 1974, en la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins. La Dra. Pert realizó una beca postdoctoral de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) en el Departamento de Farmacología de Johns Hopkins entre 1974 y 1975. Después de 1975, ocupó diversos puestos de investigación en los Institutos Nacionales de Salud y, hasta 1987, fue jefa de la Sección de Bioquímica Cerebral de la Rama de Neurociencia Clínica del Instituto Nacional de Salud Mental (NIMH).

Biografía de candace pert

Candace Pert, a la izquierda, aparece con Solomon H. Snyder, su asesor de posgrado en la Universidad Johns Hopkins. Aunque Pert dijo que Snyder le prohibió investigar el receptor de opiáceos en el cerebro, fue Snyder quien recibió el prestigioso Premio Lasker en 1978 por su trabajo pionero.(Associated Press)
Poco antes de entrar en la escuela de posgrado de la Universidad Johns Hopkins en 1970, Candace Pert se rompió la espalda en un accidente de equitación. Su asesor de posgrado, el neurocientífico Solomon H. Snyder, la puso a buscar un receptor de insulina y la disuadió de seguir su interés por la morfina. Según el relato de Pert, acabó prohibiéndole que intentara explicar el mecanismo de acción de la morfina. Inyectó morfina marcada con un átomo radiactivo en el tejido cerebral e intentó identificar el tejido al que se unía la morfina. El experimento clave debía realizarse un viernes por la tarde de 1973, cuando el laboratorio estaba casi vacío, pero la niñera de Pert no apareció. Para no frustrar el experimento, Pert pasó a su hijo Evan, de 5 años, entre los guardias y lo colocó en un banco del laboratorio mientras ella preparaba el experimento.

Candace pert meditación

Candace Beebe Pert (26 de junio de 1946 – 12 de septiembre de 2013) fue una neurocientífica y farmacóloga estadounidense que descubrió el receptor de opiáceos, el lugar de unión celular de las endorfinas en el cerebro[1].
En 1974, Candace Pert se doctoró en farmacología en la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, donde trabajó en el laboratorio de Solomon Snyder y descubrió el receptor de opiáceos del cerebro[2].
Pert realizó una beca postdoctoral de los Institutos Nacionales de Salud en el Departamento de Farmacología de la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins de 1974 a 1975. Realizó investigaciones en el Instituto Nacional de Salud Mental de 1975 a 1987.
Uno de sus péptidos modificados, el péptido T, había sido considerado para el tratamiento del SIDA y el neuroSIDA. Entre 1990 y 1995 se llevó a cabo un ensayo clínico controlado con placebo, en tres centros y con más de 200 pacientes, financiado por el NIH, que se centró principalmente en las posibles mejoras neurocognitivas. Se descubrió que el efecto del Péptido T no era significativamente diferente al del placebo en los puntos finales primarios del estudio: varios aspectos de la función cerebral. Sin embargo, el péptido T se asoció a una mejora del rendimiento (memoria y aprendizaje) en el subgrupo de pacientes con un deterioro cognitivo más grave[7].